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Banderas al viento

“Era la gloria de un día de abril y entonces no sospechábamos que fuese tan incierta…” Así describe Joan Sales la proclamación de la República el 14 de abril de 1931 en Incerta glòria (1956), una de las grandes novelas en catalán del siglo XX. La referencia está tomada de Shakespeare (“the uncertain glory of an April day”, Los dos caballeros de Verona, I.iii.84) y viene a capturar la perplejidad, la ilusión y la incertidumbre de aquellos históricos días. La novela de Sales fue vertida al inglés por el neoyorquino David H. Rosenthal (1945-1992), poeta, ensayista y divulgador de la cultura catalana. Suya fue la primera traducción inglesa del Tirant lo Blanc; y tradujo también, entre otros, a J. V. Foix, Gabriel Ferrater, Joan Perucho y Mercé Rodoreda, lo que dice mucho a favor de su buen gusto literario. Ahora, la Editorial Meteora ha editado Banderes al vent!. La Barcelona de les utopies, 1914-1936, obra póstuma de Rosenthal en la que se hace un repaso a estas dos décadas de trepidante actividad social, cultural y política en Cataluña, y especialmente en su capital.
Rosenthal describe con rigor y amenidad aquellos años de pujanza cultural y artística, deteniéndose en las vanguardias, la educación, el anarquismo, el esperanto, la relación de Lorca con los catalanes... De especial interés son los capítulos dedicados a la vida nocturna barcelonesa y al llamado Barrio Chino. Rosenthal desempolva diversas crónicas periodísticas de la época para presentarnos de primera mano la atractiva sordidez de aquel bullicioso distrito plagado de lupanares, cafetines, cabarets y tablaos flamencos por el que deambulaban prostitutas, travestidos, artistas, hampones, burgueses y forasteros. Sugerentes resultan igualmente las páginas dedicadas a repasar las personales visiones de los escritores franceses –Henry de Montherlant, Francis Carco, Pierre MacOrlan, Georges Bataille y Jean Genet- que visitaron Barcelona por aquella época y que han dejado su personal testimonio en novelas y libros de viajes. Todo aquel efervescente panorama quedaría truncado abruptamente con el estallido de la Guerra Civil y acabaría por ser liquidado en la represiva posguerra. Ya nada volvería a ser igual.
Como dice Joan Rendé en el prólogo, “no es un libro de historia ni es una evocación nostálgica de una Barcelona fuertemente exótica. Es un relato vigoroso, fascinado y fascinante, de un tiempo irrepetible en el cual el mismo David Rosenthal habría sido un protagonista vivamente adecuado.” El libro se cierra con un epílogo de su viuda, María Luisa García Bermejo, que escribe un emocionado retrato de Rosenthal en sus últimos meses de vida.

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