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2008

Según Fray Ramón, ermitaño de los Pirineos, en su Calendario religioso, astronómico y literario correspondiente al año bisiesto 2008 de la Era Cristiana, 2754 de la Era de Nabonasar y 1429 de la Hégira, el nuevo año se presenta con frío y nieves en los primeros meses. En primavera el tiempo será variable, con chubascos en mayo. El verano se anuncia caluroso y seco, con tronadas y tempestades en agosto. Otoño alternará el buen tiempo con las lluvias, y se acabará el año con descenso de temperaturas y heladas en las altiplanicies.
O sea, las estaciones seguirán su curso.
Como la vida.

Comentarios

  1. Buen comienzo, ese destape de la palabrería que nos rodea hasta el punto de hacernos perder la razón. ¡Más ciencia, menos superstición! (Perdón por el exabrupto pero estoy más que harto de tanta memez "nueva era": la moda de estas navidades en ciertos entornos cercanos ha sido el regalito de unas piedras que "absorben" las malas vibraciones. Supongo que muchos de los regalantes crédulos escribirían "absorven": cosas veredes)
    Saludos cordiales.

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  2. El circo está montado y nos venden entradas, conjurémonos a no recoger ni las que tienen descuento. No hay comida gratis.

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Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).