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Lecturas veraniegas

Y bien, tras las circunstancias que han retrasado el regreso previsto de este blog, vuelvo a la carga con nuevos comentarios. De las lecturas de este verano me quedo con algunas obras que, al margen de que unas me hayan gustado más que otras, merecen ser leídas y tenidas en cuenta. He aquí los títulos y los autores:
Biblioteca, Gonçalo M. Tavares
Esperando a Beckett, Jordi Bonells
Ronda del Gijón, Marcos Ordóñez
El volcán, Antonio Moresco
Nueva historia universal de la infamia, Rhys Hughes
Encyclopédie, Philip Blom
Crónica de Dalkey, Flann O'Brien
El museo de los números, Dimitris Calokiris
En cuanto a poesía: Algo que declarar, de David González; 1.029 olas, de Juanjo Barral; Días sin pan, de Roger Wolfe; Auden, en versión de Jordi Doce; C.K. Williams, en versión de Jaime Priede... y algunos más.

P.S. El pasado 15 de septiembre Obiter dicta cumplió un año. A todos los que os tomáis la molestia de seguir esta bitácora, gracias.

Comentarios

  1. Bienvenido.
    Se le echaba de menos.
    Algo de esa poesía también hemos leído.
    Un abrazo.

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  2. Bienvenido. Enhorabuena por el cumpleaños, aun triste, y por haber regresado. Tus comentarios se echaban de menos.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Una auténtica maravilla la "Biblioteca" de Tavares.

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"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

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-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
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-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
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-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
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