Un poema de Howard Nemerov

EL GORRIÓN EN EL ZOOLÓGICO

No hay barrotes tan estrechos, ni malla tan fina
que me mantengan alejado del águila y del león,
a quienes los guardianes alimentan para que yo pueda comer libremente.
Esto viene a demostrar que si se tiene el ingenio
de ser pequeño, corriente, cuco y de vivir sobre mierda,
aunque la jaula inquiete a los reyes, uno puede aprovecharse de ello.

(Traducción: J.O.)

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