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Un poema de Denise Levertov

LOS TIBURONES

Bueno, pues el último día aparecieron los tiburones.
Aparecen aletas negras, inocentes
a modo de advertencia. El mar se vuelve
siniestro, ¿están en todas partes?
Creedme, dejan en el agua una brecha de seis pies.
¿No es éste el mismo mar, y ya no
jugaremos más en él?
Me gustaba limpio y no
demasiado calmo, con suficientes
olas para zambullirme en él. Por primera vez
me había atrevido a nadar en lo hondo.
Llegaron al atardecer, en el momento
en que un brillo de cobre aquieta el mar,
aún no iluminado por la luna,
lo bastante claro para verlos fácilmente. Negro
el afilado borde de las aletas.

(Traducción: J.O. "The Sharks" se halla incluido en Collected Earlier Poems 1940-1960, 1979)

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Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).