Ir al contenido principal

Auden y la caliza

Si forma ese paisaje único que nosotros, los inconstantes,
añoramos constantemente, es sobre todo
porque se disuelve en agua...

Así empieza In praise of limestone, uno de los mejores poemas de Auden y también uno de mis preferidos. En mi caso, sin duda, influye en la elección el carácter geológico de la metáfora.
Es sabido que antes de escribir poesía Auden se interesó por la geología. De niño se sintió profundamente atraído por el paisaje calcáreo del distrito minero de Alston Moor, en Cumberland. A partir de entonces se dedicó a estudiar las características geológico-mineras de la región. Sabedores de esta afición sus padres y familiares le regalaban mapas y libros sobre el tema, entre ellos A treatise on isometrical drawing, as applicable to geological and mining plans, picturesque delineations of ornamental grounds, perspective views and working plans of buildings and machinery (1838), de Thomas Sopwith, que le serviría al pequeño Auden para para imaginar intrincados trazados de túneles y galerías subterráneas.
En consecuencia, hacia los quince años Auden pensó en hacerse ingeniero de minas. Al final escogió lo difícil: se hizo poeta. Pero a lo largo de su vida conservaría en la memoria el recuerdo indeleble del paisaje kárstico del norte de Inglaterra.

(Nota. Las versiones al castellano del mencionado poema suelen traducir limestone por piedra caliza. No es incorrecto, pero lo preferible sería decir caliza. Los geólogos hablamos simplemente de calizas, y en el campo no vemos piedras, sino rocas. Además, en la por otra parte excelente versión de Eduardo Iriarte, incluída en Canción de cuna y otros poemas (2006), la expresión weathered outcrop es traducida por erosionado afloramiento. Lo más apropiado hubiese sido poner meteorizado afloramiento. Es parecido, pero menos preciso. Seguro que estos matices los conocía Auden. Pero, en fin, tampoco importa mucho. Lo importante es el poema en sí. Lo demás son disquisiciones comineras para pasar el rato.)

Comentarios

  1. Gracias por esta entrada. Volveré a Auden con una idea distinta y me fijaré en esos aspectos geológicos que tan bien describes.

    Por muchos motivos (traducción, profesión relacionada con las ciencias de la naturaleza) me siento muy identificado con lo que precisas de términos y palabras peor traducidas de lo que debieran. Créeme que las plantas no reciben mejor trato.

    Un cordialísimo saludo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Como un río de corriente oscura y crecida

  Era un panorama extraño. En Barcelona, la habitual multitud nocturna paseaba Rambla abajo entre controles de policía regularmente repartidos, y la habitual bomba que explotaba en algún edificio inacabado (a causa de la huelga de los obreros de la construcción) parecía arrojar desde las calles laterales perqueñas riadas de gente nerviosa a la Rambla. Los carteristas, apaches, sospechosos vendedores ambulantes y relucientes mujeres que normalmente pueden verse en las callejuelas se infiltraban entre las buenas familias burguesas, las brigadas de obreros de rostro endurecido, las tropillas de estudiantes y jóvenes que deambulaban por la ciudad. La multitud se desparramaba lentamente por la Rambla, como un río de corriente oscura y crecida. Apareció un ejército de detectives, de bolsillos abultados, apostados en cada café, vagueando por la Rambla y enganchando, de un modo vengativamente suspicaz, a algunos transeúntes elegidos por alguna singular razón, hasta el punto de que incluso esta

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat