Ir al contenido principal

Pensamientos de Rusiñol

Santiago Rusiñol publicó Màximes i mals pensaments en 1927, cuatro años antes de su muerte. Se trata de un libro de aforismos o máximas morales en los que se refleja el pensamiento de un Rusiñol cansado, enfermo y desengañado. Como dice Margarida Casacuberta en el epílogo de la reciente edición de L'Avenç (Barcelona, 2006), "No es patrimonio del Rusiñol viejo, esta manera de entender el mundo: es patrimonio del nuevo Rusiñol que surge de las curas de desmorfinización y de la intervención quirúrgica que lo devuelve a la vida con el nacimiento del nuevo siglo, es decir, del Rusiñol que ha dejado cerrado en un mausoleo el ideal de artista que hasta entonces había encarnado."
He aquí una pequeña muestra de estos escépticos, irónicos, agridulces y melancólicos pensamientos:

- Los que buscan la verdad merecen el castigo de encontrarla.

- El escritor que cuida demasiado el estilo es que tiene pocas cosas que decir, y aquel que no lo cuida nada, más valdría que no las dijese.

- Decir hábil a un artista es censurarlo, y decírselo a un político es alabarlo.

- La experiencia no sirve de nada. Los hombres experimentados son como aquellos jugadores que apuntan las cartas que han salido, pero que no saben las que han de salir.

- La austeridad es la avaricia de la virtud.

- Cuando el hombre pide justicia, quiere decir que le den la razón.

- El hombre que nace con talento no tiene ningún mérito. El que nace idiota no tiene ninguna culpa. El mérito y la culpa nos los dan fuerzas desconocidas.

- Y por fin, el que escribe un libro de pensamientos ha tenido un mal pensamiento al escribirlo, porque todos estos pensamientos pueden escribirse a la inversa.

Comentarios

Entradas populares

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).