Ir al contenido principal

Pure noir

Era un insulto al género femenino, un cortocircuito en la carne de mujer voluptuosa y tierna con la que sueña el hombre. Era uno de esos ejemplares intermedios rubio cenicientos, huesudos, de ojos como platos, de cara sonriente, mentón prominente, busto falso, ancas artificiales, posturas estudiadas y muslos vacíos que se fabrican como tablillas de celosías venecianas en alguna fábrica anémica, asfixiada y subterránea para satisfacer la demanda desconcertantemente incrementada de modelos sin sexo, idénticos a ella, para ciertas revistas de moda femeninas en las que se echan hacia atrás con la boca abierta y la nariz fruncida, con ajustados vestidos rojos y plateados, sentadas sobre un viejo tonel de cerveza recién barnizado, cogiendo largos paraguas delgados que tienen la punta clavada en una duna de arena. A veces uno las ve desvanecerse, con los párpados pesados y la cara pálida como el papel, sobre un martini agitado en una copa triple de cóctel, con sus largas garras descarnadas de puntas doradas que se cierran como las de un buitre alrededor del pie de la copa. Yo prefiero toda la vida curvas, hoyuelos y muslos carnosos. Soy un tipo fácil de conformar.

(Gil Brewer, "Un asesino en las calles" (A Killer Is Loose, 1954)

Comentarios

Entradas populares

Finales felices

Brad Pitt: "¿Crees que esta historia tendrá un final feliz?"
Angelina Jolie: "Los finales felices son historias sin acabar."

(Sr. y Sra. Smith, 2005, de Doug Liman. Guion de Simon Kinberg).

Presente continuo

Para una historia de la literatura, el único criterio de valor debe ser el presente, quiero decir, lo que justifica históricamente a un escritor no es su permanencia en el aire de los tiempos sino que su realidad es una especie de presente continuo que lo hace contemporáneo en algunas épocas y lo oscurece en otras. Porque para nadie, en ningún tuempo, hay valores absolutos.

(Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación, Anagrana, 2015).

Luis Romero

Luis Romero (Barcelona, 1916-2009)  a principios de los años cincuenta.

A Luis Romero -de quien este año se cumple el centenario de su nacimiento- le sorprendió la. concesión del Premio Eugenio Nadal de 1951 durante su estancia en Argentina. La Noria era su primera novela (antes había publicado un libro de poemas, Cuerda tensa, y otro de viajes, Tabernas) y describe un día de Barcelona a través de treinta y seis personajes, sin contar otros secundarios o menos relevantes. Ya en su día, Eugenio de Nora destacó la influencia técnica de La colmena de Camilo José Cela y de la traducción al castellano (por José Salas Subirat) de Ulises, de James Joyce. Ambas novelas, que habían sido publicadas en Argentina, estaban muy en boga. Yo añadiría otra posible influencia cinematográfica: La ronde (1950), de Max Ophüls, basada en la obra de Arthur Schnitzler.
La novela de Romero (reeditada recientemente por la editorial Comanegra) combina el realismo objetivista y el monólogo interior. Los personaje…