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Pure noir

Era un insulto al género femenino, un cortocircuito en la carne de mujer voluptuosa y tierna con la que sueña el hombre. Era uno de esos ejemplares intermedios rubio cenicientos, huesudos, de ojos como platos, de cara sonriente, mentón prominente, busto falso, ancas artificiales, posturas estudiadas y muslos vacíos que se fabrican como tablillas de celosías venecianas en alguna fábrica anémica, asfixiada y subterránea para satisfacer la demanda desconcertantemente incrementada de modelos sin sexo, idénticos a ella, para ciertas revistas de moda femeninas en las que se echan hacia atrás con la boca abierta y la nariz fruncida, con ajustados vestidos rojos y plateados, sentadas sobre un viejo tonel de cerveza recién barnizado, cogiendo largos paraguas delgados que tienen la punta clavada en una duna de arena. A veces uno las ve desvanecerse, con los párpados pesados y la cara pálida como el papel, sobre un martini agitado en una copa triple de cóctel, con sus largas garras descarnadas de puntas doradas que se cierran como las de un buitre alrededor del pie de la copa. Yo prefiero toda la vida curvas, hoyuelos y muslos carnosos. Soy un tipo fácil de conformar.

(Gil Brewer, "Un asesino en las calles" (A Killer Is Loose, 1954)

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Entradas populares

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…