Ir al contenido principal

A propósito de Trilby (II)

El ejemplar que poseo de Trilby es de la edición londinense de Osgood, McIlvaine & Co (1895). Está ornado con 121 ilustraciones del propio autor, encabezadas en el frontispicio por la imagen de cuerpo entero de la protagonista ("It was Trilby!"). El ejemplar perteneció en su día a un tal Ballard, de Ranmoor, y entre sus páginas se han venido guardando tres recortes de periódicos.
El primero es una necrológica de George du Maurier, en la que se ensalza sobremanera su labor como caricaturista del Punch: "Por una extraña ironía del destino es probable que Mr. Du Maurier sea hoy en día más conocido como autor de una exitosa novela que como uno de los más grandes dibujantes de los últimas décadas de nuestro siglo. Y sin embargo es fácil predecir que su trabajo en blanco y negro volverá a estudiarse y a admirarse cuando para encontrar un ejemplar de Trilby uno tenga que buscar diligentemente en los catálogos de las mayores bibliotecas públicas. Trilby es un triunfo del momento, mientras que sus dibujos son logros del siglo."
El segundo recorte de prensa es un artículo de 24 de febrero de 1896 en el que se da detallada noticia de un sermón vespertino predicado por el Rev. Frank Ballard (¿uno de los dueños del libro o tal vez algún pariente?), ministro de la Iglesia Congregacional de Wycliffe. "Este libro -dijo el reverendo Ballard refiriéndose a Trilby- no es diferente a otros muchos, algunos de los cuales no son lo bastante puros que deberían ser; pero la iglesia no tiene poder en estos días para prohibir la lectura de tales obras."
Finalmente, el tercer recorte es el más reciente (The Sunday Times, 29 de noviembre de 1992), y corresponde a un reportaje acerca de una nueva adaptación teatral de la novela de du Maurier debida a David Fielder y Nancy Meckler. Entre otras cosas se dice: "Una de las razones por las que Trilby no se lee en nuestros días es porque no es más que una novela artesanal, de segunda fila y demasiado larga."
Las hemerotecas son una fuente de sorpresas.

Comentarios

  1. Dan ganas de leer: porque esa es la gran baza de la literatura: es como la vida: todo está imbricado.
    Y cuando no, uno busca el hilo conductor que desarrolle la trama.
    Gracias por sus comentarios, que alivian mis mañanas.
    Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

El granjero de Rowan Oak

En el verano de 1929 William Faukner se casó con Estelle Oldham Franklin, que se había divorciado de su esposo y había venido a Oxford con los dos hijos de este matrimonio, Malcolm y Victoria (conocida como Cho-Cho). Se casaron en la vieja iglesia presbiteriana de las afueras de Oxford que construyeron los esclavos sobre College Hill. Pasaron la luna de miel en Pascagoula, y fue allí donde Faulkner corrigió las galeradas de El sonido y la furia.
Al año siguiente, animado por los ingresos que le generaban sus relatos cortos en las revistas y la próxima publicación de sus libros en Inglaterra, Faulkner  compró Rowan Oak, una casa ante-bellum de Oxford, destartalada y necesitada de restauración. Por esta casa, adquirida por 6.000 $ y pagada a plazos de 75 $, lucharía Faulkner toda su vida  Como señala Michael Millgate (The Achievement of William Faulkner, 1966): "Visto hoy, el acto de adquirir tal casa se presenta como algo práctico a la vez que simbólico, que reafirma la decisión …

Memorare Manila

Pero la debacle llegó con la batalla de Manila, ya en pleno declive del Imperio del Sol Naciente, ante la presión de las tropas estadounidenses, australianas y de los propios filipinos sobre la capital de Filipinas.
      Luis García así me lo contó:
      -Hacia el día 7 de febrero de 1945, los estadounidenses empezaron a bombardear el sur de Manila. Y fue entonces cuando el general Yamashita ordenó al almirante Ibabuchi, encargado de las fuerzas japonesas en Manila, que evacuara Manila inmediatamente. Pero Ibabuchi hizo todo lo contrario. Abrieron todos los almacenes donde tenían todos los alimentos y las bodegas donde tenían  toda la cerveza. Y se emborracharon. Cuando estaban completamente borrachos, Inbabuchi les dijo: "¡A quemar Manila!".
     Había comenzado la sanguinaria batalla de Manila que se iba a saldar con unos cien mil nuertos en menos de un mes porque los japoneses tenían la orden de no rendirse. También contribuyeron a la destrucción las prisas del ge…