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Estrena

En estos primeros días de enero, los romanos se visitaban y se hacían regalos como muestra de amistad. Joaquín Bastús, en su Memorandum anual y perpetuo (Barcelona, 1855), afirma que "los regalos llamados estrenas o aguinaldos son restos de aquellas costumbres cuyo origen se remonta al tiempo de Tacio rey de los sabinos". A últimos del siglo IV Paciano, obispo de Barcelona, escribió un libro reprobando la costumbre de sus diocesanos de celebrar el primer día del año la hennula cervula, la fiesta del ciervo. Aunque este libro acabó extraviándose, Bastús nos aclara que las exhortaciones de San Paciano dieron escaso resultado, ya que sus feligreses continuaron zascandileando por la ciudad de Barcelona y campos vecinos, disfrazados de salvajes y engolfados en torpes desenfrenos. "Último resto de aquellos desórdenes -sigue Bastús- es la algazara con que recorren nuestras calles, en los primeros días del año, una porción de jóvenes perdidos, atronando los oídos de las gentes con sus alaridos y con el destemplado son de cuernos y otros instrumentos no menos desapacibles."
Los tiempos cambian, las costumbres no tanto.

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Entradas populares

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).